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ESCRITOS
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El arte sucede
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Al calor del entusiasmo
- Escribir sobre pintura, sobre lo que mueve a pintar, desde dentro, desde la gestación y el proceso al momento final, el que libera la obra de su hacedor. Pintar es una parte de la vida del que pinta, un lugar desde el que se expresan sentimientos, pensamientos y vivencias. Formas y colores revelan lenguajes propios, característicos, diferentes. Ejemplo, uso cuatro colores, más uno. El blanco me conecta con la inocencia, con lo original, lo que aún no conoce el número, la sabiduría espontánea, la luz, la no forma. El negro es el misterio, lo que no se ve, la intuición, la sabiduría palpada, la magia, el sentido de las cosas, el valor, la soledad, la forma de las cosas, el dibujo. El amarillo ocre, es la luz solar, es la tierra brillando, es el oro, es la elección del camino, el sentido iluminado, la nobleza, la humildad como la entienden los taoístas, es la verdad de las cosas sencillas, el sentido común, el seny de los catalanes. El polvo de mármol, de color gris claro, es materia, textura, relieve, es lo humano, en parte el centro de lo humano, es lo particular, la propia textura, el relieve, lo que sobresale del cuadro señalando a quienes está dedicado, es lo que se puede tocar, lo que da ganas de tocar para conocer, es el conocimiento material, lo que a veces se ve realzado o desdibujado por los colores, es lo tangible, lo tridimensional, es un homenaje a la escultura, es gris un gris que parece estar hecho de todos los colores, es la historia. Las formas, las pinceladas, chorros de pintura o de agua, manos, papeles, texturas, trapos, pertenecen al mundo de la acción, del hacer, del hacer sin hacer. El lugar donde se ponen en marcha las ideas, el lugar real de la comprobación de las reflexiones, un lugar apenas explicable sin caer en la literatura, el lugar de la experiencia, el lugar del ser en movimiento, enfocando hacia eso que paradójicamente se presenta ante sus ojos, blanco, liso y vacío, ese vacío que contiene los gérmenes de una nueva vida, de un nuevo discurso; en palabras de Samuel Beckett, "...el dilema mismo de las artes plásticas: ¿Cómo representar el cambio?" El hielo se deshace al calor del entusiasmo. Es en ese momento en el ejercicio de "pintar" donde realmente ocurren las cosas, con ideas, el qué y el cómo acechando mientras entro en el espacio blanco, vacío, intento dejarlas para ver que sucede, de pronto conecto, estoy pintando. En ese momento, el blanco es solo blanco, el negro es negro, el amarillo-ocre es amarillo ocre, el polvo de mármol es polvo de mármol. Las cosas entonces pueden fluir, ejercer libremente la relación entre el vacío y el ser. Del ser solo diré que en ese momento es, El vacío lo entiendo como el lugar anterior a la forma, el lugar que la contiene. Vacío de ser contiene las sustancias del ser. Al ser vacío puede contener lo todo. Donde se une el acto y el análisis, el acto descubre algo, algo revelador que provoca la reflexión sobre lo realizado. Pintar es un acto mágico que no necesita análisis, pero que en él encuentra un eco clarificador. Principio materia fluyendo. Formidable resolución. El hielo se deshace...
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El mundo del pantalón
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EL CLIENTE:
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Dios hizo el mundo en seis días y usted no es capaz de hacerme un pantalón en seis meses.
EL SASTRE:
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Pero señor, mire el mundo y mire su pantalón.
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